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Insuficiencia cardíaca y relaciones sexuales:
cuándo son seguras y cuándo evitarlas

En la mayoría de las personas con insuficiencia cardíaca estable y bien compensada, la actividad sexual es posible y no debe evitarse por principio. El esfuerzo requerido suele ser comparable al de una actividad física leve o moderada, pero la tolerancia varía de una persona a otra.
El criterio más importante no es únicamente la fracción de eyección: importa sobre todo si el paciente consigue realizar actividades cotidianas de intensidad similar sin dolor torácico, falta de aire excesiva, mareos u otros síntomas importantes.

Es útil hablarlo con el médico sobre todo si:


Las recomendaciones sobre autocuidado de la Heart Failure Association indican que la actividad sexual es compatible con la insuficiencia cardíaca estable cuando no provoca síntomas excesivos. El ejercicio y la rehabilitación cardíaca también pueden aumentar la sensación de seguridad y la capacidad para realizar este tipo de esfuerzo.

Cuánto esfuerzo requiere una relación sexual

La actividad sexual no es un ejercicio máximo. En la mayoría de las situaciones requiere un gasto energético del orden de 3-5 MET, es decir, una intensidad generalmente leve o moderada. El esfuerzo aumenta temporalmente durante el orgasmo, con incremento de la frecuencia cardíaca y la presión.
Estas cifras sirven únicamente como referencia general: la posición, la duración, la ansiedad, la temperatura ambiental, el consumo de alcohol y las condiciones individuales pueden modificar considerablemente el esfuerzo.

Una persona que tolera sin síntomas relevantes actividades cotidianas de intensidad leve-moderada tiene en general una buena probabilidad de tolerar también una relación sexual. Si, en cambio, aparecen disnea marcada o dolor torácico ya al caminar lentamente o realizar pequeñas tareas domésticas, es más prudente obtener primero una nueva valoración clínica.
La guía sobre actividad física e insuficiencia cardíaca explica cómo se evalúa y aumenta progresivamente la capacidad de ejercicio.

Cuándo es mejor posponer la actividad sexual

Durante una fase de insuficiencia cardíaca descompensada, con aumento de la falta de aire, edema, ortopnea o incremento rápido de peso, el problema principal es restablecer la estabilidad clínica. La actividad sexual puede reanudarse después de la mejoría y, si es necesario, tras consultarlo con el equipo asistencial.
También es prudente posponerla en presencia de angina inestable, arritmias importantes no controladas, hipotensión sintomática, síncope u otras condiciones cardiovasculares agudas.

Durante la relación hay que detenerse si aparece dolor torácico, falta de aire muy intensa, mareo, sensación de desmayo, palpitaciones persistentes asociadas a malestar o debilidad repentina. Si los síntomas son graves o no se resuelven rápidamente con el reposo, es necesaria una valoración urgente.
Quien haya sufrido un empeoramiento reciente también puede consultar la guía sobre los signos de alarma de la insuficiencia cardíaca.

Por qué pueden cambiar el deseo y la función sexual

La disfunción sexual es frecuente en la insuficiencia cardíaca tanto en hombres como en mujeres. Pueden contribuir el cansancio, la disnea, la reducción de la capacidad física, la diabetes, la enfermedad vascular, la depresión, la ansiedad, las alteraciones hormonales y el miedo a que la relación pueda dañar el corazón.
En los hombres, el problema más evidente suele ser la disfunción eréctil; en las mujeres pueden aparecer reducción del deseo, dificultad para la excitación, sequedad vaginal o dolor.

También algunos medicamentos pueden contribuir a los trastornos sexuales, pero a menudo es difícil separar el efecto del tratamiento del de la enfermedad y las comorbilidades. Suspender por cuenta propia un betabloqueante u otros medicamentos para la insuficiencia cardíaca con el fin de intentar mejorar la función sexual puede aumentar el riesgo cardiovascular.
Es preferible describir abiertamente el problema al médico: en muchos casos es posible corregir factores reversibles, valorar tratamientos alternativos o tratar directamente la disfunción.

Sildenafil y otros medicamentos para la disfunción eréctil

Los inhibidores de la fosfodiesterasa-5, como sildenafil, tadalafil y vardenafil, se utilizan para la disfunción eréctil y son generalmente compatibles con una cardiopatía estable cuando no existen contraindicaciones específicas. La regla de seguridad más importante es que no deben asociarse a nitratos porque la combinación puede provocar una caída marcada de la presión arterial.
El tratamiento con nitratos incluye, por ejemplo, nitroglicerina e isosorbida utilizados para la angina. Por tanto, es esencial comunicar al médico todos los medicamentos que se toman antes de utilizar productos para la erección, incluso si se adquieren por internet o sin una valoración especializada.

Las recomendaciones cardiovasculares indican que los nitratos no deben tomarse durante al menos 24 horas después de sildenafil o vardenafil y durante al menos 48 horas después de tadalafil. Si aparece dolor torácico después de haber tomado un medicamento para la erección, hay que comunicárselo inmediatamente al personal sanitario porque modifica el manejo de los nitratos.
Los medicamentos para la disfunción eréctil no son, en cambio, un tratamiento de la insuficiencia cardíaca y no deben iniciarse con el objetivo de mejorar la función cardíaca.

Cómo reanudar con mayor seguridad y menos ansiedad

Después de un periodo de enfermedad o un ingreso es frecuente tener miedo de reanudar la actividad sexual. Volver gradualmente a las actividades físicas habituales, seguir un programa de rehabilitación cuando esté indicado y elegir un momento en el que uno se sienta descansado puede reducir la ansiedad.
Puede ser útil evitar una relación inmediatamente después de una comida muy abundante, tras un consumo elevado de alcohol o en condiciones ambientales muy calurosas, situaciones que pueden aumentar el cansancio o alterar la presión.

La comunicación con la pareja es tan importante como el componente físico. El miedo, la depresión y los cambios de la imagen corporal pueden reducir el deseo y la satisfacción incluso cuando el corazón está clínicamente estable. Si el problema persiste, una valoración cardiológica, andrológica, ginecológica o sexológica puede ayudar a distinguir las distintas causas e identificar una solución apropiada.

Preguntas frecuentes sobre insuficiencia cardíaca y relaciones sexuales

¿Se pueden mantener relaciones sexuales con insuficiencia cardíaca?
En la mayoría de las personas con insuficiencia cardíaca estable y bien compensada, la actividad sexual es generalmente compatible con la condición cardíaca. La seguridad depende sobre todo de la estabilidad clínica y de la capacidad para tolerar esfuerzos leves o moderados sin síntomas importantes.

¿Cuándo es mejor evitar las relaciones sexuales?
Es prudente posponer la actividad sexual durante una fase de insuficiencia cardíaca descompensada o cuando aparecen dolor torácico inestable, falta de aire grave en reposo o con esfuerzos mínimos, mareos o síncope, arritmias importantes u otras condiciones cardiovasculares no controladas.

¿El sexo puede provocar un empeoramiento de la insuficiencia cardíaca?
La actividad sexual implica un esfuerzo físico generalmente leve o moderado. En los pacientes estables el riesgo es bajo; si, en cambio, aparecen los mismos síntomas también durante esfuerzos cotidianos modestos, conviene hablar con el cardiólogo antes de reanudarla.

¿Se puede usar sildenafil con insuficiencia cardíaca?
Los inhibidores de la PDE5 pueden utilizarse en personas con cardiopatía estable, pero no deben asociarse a nitratos porque la combinación puede provocar una hipotensión grave. La compatibilidad con el tratamiento individual debe ser verificada por el médico.

¿Hay que suspender los medicamentos para la insuficiencia cardíaca si causan problemas sexuales?
No. No deben suspenderse por cuenta propia medicamentos que reducen los ingresos y la mortalidad. La disfunción sexual puede deberse a la enfermedad, a comorbilidades, a la ansiedad o a medicamentos; el problema debe comentarse para buscar una solución sin comprometer el tratamiento cardíaco.

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