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Vivir con una prótesis valvular:
controles, medicamentos y vida cotidiana

Después de una sustitución valvular, muchas personas pueden volver a una vida activa, pero la prótesis requiere controles durante toda la vida. Las principales precauciones se refieren al funcionamiento de la válvula, los fármacos antitrombóticos, la prevención de la endocarditis y la aparición de posibles síntomas nuevos.
Las normas cambian en parte entre prótesis mecánicas, bioprótesis quirúrgicas y válvulas implantadas por vía transcatéter.

La presencia de una prótesis no significa que todos los síntomas dependan de la válvula. Sin embargo, sí significa que la fiebre sin explicación, una nueva falta de aire, una reducción evidente de la capacidad de esfuerzo u otros cambios importantes deben comunicarse sin esperar al control programado.

Qué controles son necesarios después de la intervención

La primera referencia es el control cardiológico con ecocardiograma. Después del implante se registra el funcionamiento de la prótesis cuando todavía es nueva: gradientes, posibles regurgitaciones, función de los ventrículos y otros parámetros se convierten en la referencia para comparar los exámenes posteriores.
Las ESC/EACTS 2025 recomiendan seguimiento clínico y ecocardiográfico de por vida. Para las bioprótesis se prevé un ecocardiograma aproximadamente durante los tres primeros meses después del implante, al año y después cada año, o antes si aparecen síntomas.

Si el ecocardiograma transtorácico no aclara un posible problema, pueden utilizarse ecocardiografía transesofágica, tomografía computarizada o, para algunas prótesis mecánicas, fluoroscopia. Estas pruebas no son controles que deban realizarse todas de rutina: se eligen cuando existe una pregunta clínica específica.

Medicamentos y anticoagulación: qué cambia entre una prótesis mecánica y una biológica

Quien tiene una prótesis mecánica debe tomar durante toda la vida un antagonista de la vitamina K y mantener el INR dentro del objetivo establecido por el centro responsable. El valor correcto depende del tipo y de la posición de la prótesis y del riesgo individual de trombosis.
Saltarse dosis, modificar el tratamiento por iniciativa propia o sustituirlo por un anticoagulante oral directo puede exponer a trombosis de la prótesis y embolias.

Con una prótesis biológica, el tratamiento antitrombótico depende de la posición, del tipo de implante y del tiempo transcurrido desde el procedimiento. Además, puede existir otra indicación para anticoagulación, por ejemplo fibrilación auricular o tromboembolismo venoso.
Por este motivo, el fármaco prescrito no debe deducirse simplemente del hecho de que la válvula sea "biológica".

Antes de intervenciones quirúrgicas, endoscopias o procedimientos dentales hay que declarar siempre la presencia de la prótesis y la posible anticoagulación. En las personas con válvula mecánica, las ESC/EACTS 2025 indican que distintos procedimientos menores, entre ellos la limpieza dental, el tratamiento de caries y algunas extracciones, pueden realizarse sin interrumpir el VKA; para procedimientos con mayor riesgo, la estrategia debe planificarse de forma individual.

Dentista, higiene oral y prevención de la endocarditis

Las personas con una prótesis valvular, tanto quirúrgica como transcatéter, se consideran de alto riesgo de endocarditis infecciosa. La prevención no consiste únicamente en tomar un antibiótico antes de determinados procedimientos: es importante mantener una buena higiene oral, tratar rápidamente las infecciones dentales y cutáneas e informar al dentista y a los médicos de la presencia de la prótesis.

Las guías ESC recomiendan profilaxis antibiótica en los portadores de prótesis valvular cuando se realizan procedimientos odontológicos de riesgo, como extracciones, cirugía oral y procedimientos que manipulan la encía o la región periapical de los dientes.
Sin embargo, la profilaxis no debe tomarse por iniciativa propia y no está indicada de la misma manera para cualquier visita o procedimiento.

Una fiebre sin una causa clara, sobre todo si es persistente o se asocia a escalofríos, cansancio inusual o empeoramiento cardíaco, debe comunicarse al médico. Tomar antibióticos por iniciativa propia antes de una valoración puede dificultar la identificación de una posible infección.

Actividad física, trabajo, viajes y alimentación

Después de recuperarse de la intervención, la actividad física suele ser útil y puede integrarse en un programa de rehabilitación cardíaca. Las ESC 2026 sobre rehabilitación recomiendan considerar el ejercicio estructurado después de cirugía valvular o tratamiento transcatéter para mejorar la capacidad funcional.
El nivel de actividad permitido depende, no obstante, de la función del corazón, de otras posibles valvulopatías, arritmias, enfermedad coronaria y de la respuesta al esfuerzo.

Quien toma anticoagulantes debe valorar con especial atención los deportes con elevado riesgo de colisión o traumatismo. Por lo demás, los viajes, el trabajo y la vida social suelen ser compatibles con la prótesis, siempre que se garantice la continuidad del tratamiento y de los controles.
Durante viajes prolongados es útil llevar consigo la lista de medicamentos, los datos de la prótesis y, si se utiliza un VKA, organizar con antelación el control del INR cuando sea necesario.

Con los antagonistas de la vitamina K no es necesario eliminar por completo los alimentos que contienen vitamina K. Es más importante evitar grandes variaciones repentinas de la ingesta y seguir las indicaciones del centro de anticoagulación, porque la dieta, otros medicamentos y las enfermedades agudas pueden modificar el INR.

Cuándo contactar con el médico antes del control previsto

Una nueva falta de aire, la reducción de la capacidad para caminar o realizar esfuerzos, hinchazón de las piernas, palpitaciones persistentes, síncope, fiebre sin explicación o síntomas neurológicos merecen una valoración. En quien tiene una prótesis, estos trastornos pueden deberse a muchas causas, pero entre las posibilidades también existen la disfunción de la prótesis valvular, la trombosis o la endocarditis.

En las bioprótesis, la función puede modificarse progresivamente por degeneración estructural. En las prótesis mecánicas, una de las complicaciones más importantes es la trombosis de la prótesis.
Un problema reconocido precozmente a menudo puede estudiarse y tratarse antes de que provoque un deterioro importante de la situación clínica.

Preguntas frecuentes sobre la vida con una prótesis valvular

¿Se puede llevar una vida normal?
A menudo sí, después de la recuperación y en ausencia de otras limitaciones cardíacas. Siguen siendo necesarios controles y algunas precauciones específicas.

¿Cada cuánto debe controlarse la prótesis?
El calendario es individual. En cualquier caso, el seguimiento es permanente; para las bioprótesis las guías prevén controles ecocardiográficos regulares, anuales después del primer año.

¿Puedo suspender el anticoagulante para ir al dentista?
No por iniciativa propia. Muchos procedimientos dentales menores pueden realizarse sin suspender el VKA, pero la decisión debe acordarse.

¿Hace falta profilaxis antibiótica en el dentista?
Sí, para los procedimientos odontológicos de riesgo en los portadores de prótesis valvular, según la pauta indicada por el médico o el dentista.

¿Se puede hacer deporte?
A menudo sí, con una intensidad adecuada a la función cardíaca y a la situación clínica. Con anticoagulantes también deben considerarse los riesgos de traumatismos.

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