Sfondo Header
L'angolo del dottorino
Buscar en el sitio... Búsqueda avanzada
✖

Cómo se diagnostica la miocarditis:
pruebas, troponina y resonancia cardíaca

No existe una única prueba que, por sí sola y en cualquier situación, confirme o descarte la miocarditis. El diagnóstico surge de la combinación de síntomas e historia clínica, electrocardiograma, análisis de sangre, ecocardiograma y, sobre todo cuando está indicada, resonancia magnética cardíaca. En casos seleccionados puede ser necesaria una biopsia endomiocárdica.
Un valor elevado de troponina puede respaldar la sospecha de daño del miocardio, pero por sí solo no demuestra que se trate de miocarditis. Del mismo modo, una troponina normal, un ECG normal o un ecocardiograma normal no descartan por completo la enfermedad cuando la sospecha clínica es alta.

Las pruebas que pueden formar parte del proceso diagnóstico son:


La miocarditis puede imitar otras enfermedades cardíacas y puede presentar grados de intensidad muy diferentes. Por ello, el proceso diagnóstico se adapta a cada paciente y no consiste en una simple secuencia de pruebas idéntica para todos.

De la sospecha de miocarditis al diagnóstico

El primer paso es comprender cómo comenzó el problema. Dolor torácico, falta de aire, palpitaciones, síncope o síntomas de insuficiencia cardíaca pueden orientar al médico hacia una posible inflamación del miocardio, especialmente cuando existen elementos como una infección reciente, una enfermedad autoinmunitaria, la exposición a determinados medicamentos o sustancias o una miocarditis previa.
Estos elementos aumentan o reducen la sospecha, pero ninguno es específico. El dolor torácico y la troponina elevada, por ejemplo, también pueden estar presentes en un infarto; la disnea y la fatiga pueden deberse a numerosas enfermedades cardíacas o respiratorias.

Por este motivo, el diagnóstico también incluye la búsqueda de diagnósticos alternativos. Según la edad, los factores de riesgo y el cuadro clínico, puede ser necesario descartar una enfermedad coronaria mediante angio-TC coronaria o coronariografía. Pueden solicitarse otras pruebas si se sospechan embolia pulmonar, miocardiopatías, enfermedades sistémicas u otras causas de daño cardíaco.

ECG, troponina y otros análisis de sangre

El ECG puede mostrar alteraciones de la repolarización, del segmento ST, de la conducción o del ritmo, pero los hallazgos son variables y no existe un trazado característico presente en todos los pacientes. Un ECG normal, especialmente en las formas leves o en algunas fases de la enfermedad, no es suficiente para descartar una miocarditis.
La troponina es un marcador de daño de las células miocárdicas. Cuando está elevada, puede reforzar la sospecha en el contexto adecuado, pero no identifica la causa del daño y, por tanto, por sí sola no distingue una miocarditis de un infarto o de otras situaciones.

Entre otras pruebas pueden medirse la proteína C reactiva y otros marcadores de inflamación, hemograma, función renal y hepática, electrolitos y péptidos natriuréticos cuando se sospecha insuficiencia cardíaca. La elección varía según la forma de presentación.
En cambio, en general no resulta útil buscar indiscriminadamente en la sangre todos los posibles virus para determinar la causa de una miocarditis: la presencia de anticuerpos o de una infección reciente no demuestra que ese agente concreto esté causando la inflamación del corazón.

Qué muestra el ecocardiograma

El ecocardiograma permite observar el tamaño y la función de las cavidades cardíacas, el movimiento de las paredes, la función de los ventrículos, las válvulas y la presencia de posible líquido en el pericardio. Es especialmente importante para comprender si la miocarditis ha afectado la capacidad de bombeo del corazón y para reconocer rápidamente cuadros de mayor riesgo.
La función ventricular puede estar reducida de forma global o regional, pero también puede estar conservada. Por tanto, un ecocardiograma normal no descarta una inflamación del miocardio, especialmente si la enfermedad es limitada y no ha producido una disfunción mecánica evidente.

En las formas más graves, la ecocardiografía contribuye a evaluar la presencia de insuficiencia cardíaca, afectación del ventrículo derecho, presiones de llenado elevadas y otras alteraciones útiles para decidir el nivel de asistencia necesario. También puede repetirse durante el seguimiento para documentar la recuperación de la función cardíaca.

Resonancia magnética cardíaca: por qué es tan importante

La resonancia magnética cardíaca es actualmente una de las herramientas centrales para el diagnóstico no invasivo de la miocarditis. Además de medir los volúmenes y la función del corazón, permite caracterizar el tejido miocárdico y buscar signos de edema, es decir, aumento del contenido de agua relacionado con la inflamación, y de daño o cicatriz.
Los criterios utilizados incluyen parámetros sensibles a los cambios del T1 y del T2 y la evaluación del realce tardío con gadolinio (LGE). La combinación de estos hallazgos, interpretada en el contexto clínico correcto, aumenta la probabilidad de que exista inflamación miocárdica.

La resonancia no debe interpretarse como un simple resultado positivo o negativo. El momento en que se realiza, la calidad de las imágenes, el tipo de presentación y la extensión de las alteraciones influyen en su valor diagnóstico. Además, algunos hallazgos pueden persistir durante la curación y tener un significado pronóstico incluso cuando la inflamación activa se ha reducido.
En la miocarditis aguda, la CMR ayuda por tanto tanto a respaldar el diagnóstico como, posteriormente, a evaluar la evolución del daño.

Cuándo es necesaria la biopsia del corazón

La biopsia endomiocárdica consiste en obtener pequeñas muestras de tejido del corazón para analizarlas al microscopio y, cuando es necesario, mediante técnicas inmunohistoquímicas y moleculares. Es la prueba que puede definir directamente el tipo de inflamación y puede ser decisiva cuando conocer la etiología o la forma histológica modifica el tratamiento.
Sin embargo, no se realiza de forma rutinaria en todas las personas con sospecha de miocarditis. Al ser un procedimiento invasivo, se reserva principalmente para situaciones en las que el beneficio diagnóstico es concreto, por ejemplo formas graves, deterioro rápido, determinadas arritmias o trastornos de la conducción, falta de respuesta al tratamiento o sospecha de formas específicas que requieren terapias dirigidas.

En un paciente estable con una presentación típica y una resonancia compatible, el proceso puede ser, por tanto, predominantemente no invasivo. En cambio, en un paciente inestable o con características inusuales, el nivel de estudio puede ser mucho mayor. El diagnóstico correcto no depende del número de pruebas realizadas, sino de la capacidad de integrarlas con el cuadro clínico.

Preguntas frecuentes sobre el diagnóstico de la miocarditis

¿Qué pruebas se necesitan para diagnosticar la miocarditis?
La evaluación puede incluir ECG, troponina y otros análisis de sangre, ecocardiograma y resonancia magnética cardíaca. Las pruebas se eligen en función de los síntomas, la gravedad y la probabilidad clínica.

¿Una troponina elevada significa siempre miocarditis?
No. La troponina indica daño de las células del corazón, pero puede aumentar en muchas otras situaciones, incluido el infarto. Por tanto, debe interpretarse junto con el cuadro clínico y las demás pruebas.

¿Una troponina normal descarta la miocarditis?
No. El ECG, la troponina y el ecocardiograma pueden ser normales en algunas personas con miocarditis; si la sospecha clínica sigue siendo alta, pueden ser necesarias pruebas adicionales.

¿La resonancia magnética cardíaca es siempre necesaria?
La resonancia tiene un papel central en el diagnóstico no invasivo porque puede mostrar edema y daño del miocardio, pero el proceso se adapta a cada caso y a la estabilidad del paciente.

¿Para diagnosticar la miocarditis siempre es necesaria una biopsia del corazón?
No. La biopsia endomiocárdica no se realiza en todos los casos. Es especialmente importante en situaciones seleccionadas, sobre todo cuando la forma es grave o cuando conocer el tipo preciso de inflamación puede cambiar el tratamiento.

Bibliografía
  1. Schulz-Menger J, Collini V, Gröschel J, et al. 2025 ESC Guidelines for the management of myocarditis and pericarditis. European Heart Journal. 2025;46(40):3952-4041. doi:10.1093/eurheartj/ehaf192.
  2. Drazner MH, Bozkurt B, Cooper LT, et al. 2024 ACC Expert Consensus Decision Pathway on Strategies and Criteria for the Diagnosis and Management of Myocarditis. Journal of the American College of Cardiology. 2025;85(4):391-431. doi:10.1016/j.jacc.2024.10.080.
  3. Ammirati E, Frigerio M, Adler ED, et al. Management of Acute Myocarditis and Chronic Inflammatory Cardiomyopathy: An Expert Consensus Document. Circulation: Heart Failure. 2020;13(11):e007405. doi:10.1161/CIRCHEARTFAILURE.120.007405.
  4. Caforio ALP, Pankuweit S, Arbustini E, et al. Current state of knowledge on aetiology, diagnosis, management, and therapy of myocarditis: a position statement of the European Society of Cardiology Working Group on Myocardial and Pericardial Diseases. European Heart Journal. 2013;34(33):2636-2648. doi:10.1093/eurheartj/eht210.
  5. Ferreira VM, Schulz-Menger J, Holmvang G, et al. Cardiovascular Magnetic Resonance in Nonischemic Myocardial Inflammation: Expert Recommendations. Journal of the American College of Cardiology. 2018;72(24):3158-3176. doi:10.1016/j.jacc.2018.09.072.
  6. Kotanidis CP, Bazmpani MA, Haidich AB, et al. Diagnostic Accuracy of Cardiovascular Magnetic Resonance in Acute Myocarditis: A Systematic Review and Meta-Analysis. JACC: Cardiovascular Imaging. 2018;11(11):1583-1590. doi:10.1016/j.jcmg.2017.12.008.
  7. Seferović PM, Tsutsui H, McNamara DM, et al. Heart Failure Association of the ESC, Heart Failure Society of America and Japanese Heart Failure Society Position Statement on Endomyocardial Biopsy. European Journal of Heart Failure. 2021;23(6):854-871. doi:10.1002/ejhf.2190.
  8. Kociol RD, Cooper LT, Fang JC, et al. Recognition and Initial Management of Fulminant Myocarditis: A Scientific Statement From the American Heart Association. Circulation. 2020;141(6):e69-e92. doi:10.1161/CIR.0000000000000745.
  9. Gräni C, Eichhorn C, Bière L, et al. Prognostic Value of Cardiac Magnetic Resonance Tissue Characterization in Risk Stratifying Patients With Suspected Myocarditis. Journal of the American College of Cardiology. 2017;70(16):1964-1976. doi:10.1016/j.jacc.2017.08.050.
  10. Grün S, Schumm J, Greulich S, et al. Long-Term Follow-Up of Biopsy-Proven Viral Myocarditis: Predictors of Mortality and Incomplete Recovery. Journal of the American College of Cardiology. 2012;59(18):1604-1615. doi:10.1016/j.jacc.2012.01.007.

Aviso informativo: la información contenida en esta página tiene exclusivamente fines informativos y divulgativos y no sustituye el asesoramiento, el diagnóstico ni el tratamiento de un médico. En caso de necesidad, consulte siempre a un profesional sanitario cualificado.

Transparencia sobre inteligencia artificial: esta página ha sido elaborada con el apoyo de herramientas de inteligencia artificial, utilizadas como ayuda en la producción y elaboración de los contenidos.