
El infarto de miocardio sin elevación del segmento ST (NSTEMI) es una forma de síndrome coronario agudo caracterizada por necrosis miocárdica, documentada por la elevación de biomarcadores cardíacos, pero sin elevación persistente del segmento ST en el electrocardiograma. La oclusión coronaria suele ser parcial o transitoria, causando una isquemia menos extensa respecto al STEMI. No obstante, el NSTEMI presenta un alto riesgo de eventos adversos, por lo que es esencial una gestión rápida.
El NSTEMI se debe principalmente a una oclusión parcial o intermitente de una arteria coronaria, a menudo causada por la rotura de una placa aterosclerótica con formación de trombo suboclusivo. A diferencia del STEMI, donde la isquemia es transmural, en el NSTEMI la isquemia es subendocárdica y, si no se trata, puede evolucionar a un infarto más extenso.
Los principales mecanismos fisiopatológicos del NSTEMI incluyen:
El grado de necrosis miocárdica depende de la duración de la isquemia y de la presencia de circulación coronaria colateral.
Los pacientes con NSTEMI suelen presentar dolor torácico prolongado, similar al del STEMI pero a menudo menos intenso y menos asociado a síntomas de shock. El dolor puede ser opresivo, retroesternal y irradiarse al brazo izquierdo, mandíbula o espalda, con una duración superior a 20 minutos.
Otros síntomas asociados pueden ser:
El diagnóstico de NSTEMI se basa en tres elementos principales:
En el NSTEMI, el ECG puede mostrar alteraciones como descenso del segmento ST, inversión de la onda T o anomalías inespecíficas. Sin embargo, la ausencia de alteraciones no excluye el diagnóstico, por lo que la valoración de los biomarcadores cardíacos es esencial.
Las troponinas de alta sensibilidad son fundamentales para confirmar la necrosis miocárdica. Su aumento progresivo diferencia el NSTEMI de la angina inestable, donde los biomarcadores permanecen normales.
La ecocardiografía ayuda a identificar anomalías segmentarias de la contractilidad, indicativas de isquemia, y a descartar otras causas de dolor torácico, como la disección aórtica.
La valoración del riesgo en pacientes con NSTEMI es fundamental para decidir el enfoque terapéutico. Escalas como la GRACE score permiten identificar pacientes con alto riesgo de eventos adversos, en quienes está indicada una estrategia invasiva precoz.
El tratamiento del NSTEMI busca reducir la carga isquémica, prevenir la progresión de la oclusión coronaria y mejorar el pronóstico a largo plazo.
Los pacientes con NSTEMI deben recibir betabloqueantes para reducir el consumo de oxígeno miocárdico y nitratos para aliviar el dolor torácico.
La terapia antitrombótica incluye:
La coronariografía se realiza precozmente en pacientes de alto riesgo para valorar la necesidad de una angioplastia coronaria (PCI) o un bypass aortocoronario (CABG).
Las complicaciones del NSTEMI pueden incluir:
El pronóstico del NSTEMI depende de la rapidez del tratamiento y de la gravedad de la enfermedad coronaria subyacente. La mortalidad intrahospitalaria es inferior a la del STEMI pero sigue siendo significativa, especialmente en pacientes con comorbilidades o retraso en el diagnóstico. La prevención secundaria, basada en el control de los factores de riesgo cardiovascular y en la adherencia al tratamiento farmacológico, es esencial para reducir el riesgo de recurrencias.